Fruta de la Pasión

No es fácil escribir algo cuando uno está tan ocupado...
Me encuentro en la ducha y por mi cuerpo corre aceite de maracuyá... (sí nuevo producto de esta línea maravillosa) Se vienen a mi mente una serie de imágenes respecto a esta fruta y experiencias.
1. Me acuerdo que de niña, me encantaba verla en el supermercado. Su color es muy atrayente a simple vista... la cáscara, donde está la pulpa, es muy brillante. Pero recuerdo que me daba mucho mal genio no poder abrirla con facilidad: siempre necesitaba que alguien lo hiciera por mi... Una mujer, se parece mucho a una maracuyá: brillante, atrayente, olorosa (porque nada peor que olores indeseados), y parece que es dura de abrir... paciencia, seguro dentro encontrará el delicioso fruto que solo los más expertos pueden disfrutar.
2. De adolescente, el color del jugo, y después, su sabor en el vaso cubierto por una escarcha y lleno de hielo. Este elixir maravilloso siempre era el más efectivo para quitar el calor, pues yo, que soy poco amante del dulce, me parecía la mescla perfecta entre azucar y amargo, además de ser helado, para dejar una recordación en la lengua por el resto del día. Así deben ser la pareja: complemento entre el calor, la sed, la gana, el deseo... y dejar el sabor en la boca por el resto del día.
3. El mouse de maracuyá que me encanta. Es un postre ligero, y como todo buen mouse, dan ganas antes de comerlo, de metérle el dedo para probarlo. Hay hombres que son así: aún sin conocerlos bien, dan ganas de probarlos a ver que... También he soñado con untarme de este mouse en los labios para que alguien los pruebe de ellos y ver que opinan de la receta... y de los labios.
Por alguna razón le llaman el fruto de la pasión... Este fin de semana haré mouse, lo prometo.
Mouse de Maracuyá
1 k maracuyá
18 g (1/2 oz - 2 cucharadas) gelatina en polvo
2 tazas crema de leche espesa
3 cucharadas azúcar en polvo
3 huevos
3/4 taza y 3 cucharadas azúcar blanca
Cortar el maracuyá, sacarle las semillas y pulpa, y poner en licuadora. Prender la licuadora por 10 segundos para separar la pulpa de las semillas. Colar el jugo.
Hervir el jugo de maracuyá. Agregar la gelatina en polvo y 3/4 taza de azúcar. Enfriar.
Batir crema de leche con 3 cucharadas de azúcar molida hasta que espese y forme picos suaves. Tener cuidado de no batir demasiado porque la crema se separa.
Batir 3 claras de huevo, agregar 3 cucharadas de azúcar y continuar batiendo hasta punto de merengue.
Incorporar al jugo de maracuyá, la crema de leche batida, y el merengue, envolviendo con una cuchara cuidadosamente.
Vaciar en un molde o bol previamente humedecido con agua. Refrigerar hasta que cuaje.
La receta se complementa decorada con crema pastelera. Mi mamá dice que es un postre fresco para el domingo... pero yo estoy segura que es el postre indicado antes de hacer el amor: solo piense lo que puede hacer con la crema...
21:51 | | 2 Comments
Sueño Erótico

Afrodita poco duerme. Es una diosa! No se imaginan la cantidad de casos que debe atender...
Pero un día, entre lo poco que pudo dormir al lado de sus gatos que ronronearon en su oído antes de caer en sueño profundo, vinieron las siguientes imágenes a su encuentro:
Estaba en un cuarto rustico, pequeño, una cocina ahumada, donde estaba un panel más o menos de su tamaño. Ese panel, es de los de panaderia, bandejas y bandejas donde se pone la masa para llevarla al horno... ahí, habían todo tipo de panes dulces, incluyendo roscones, llenos de azucar. En un momento, llegan unas niñas pequeñas, una morena y otra rubia, con jarras llenas de miel y las vacian todas encima de los panes... la visión: roscones chorreantes de miel, mientras esas dos criaturitas se rien felices porque van a llevar los panes al horno...
Cuadros después, sale Afrodita, con una serie de mujeres, felices, comiendo estos panes, estas tortas de miel, acompañadas por la visión clara de un Eclair con una gruesa capa de chocolate y almendras picadas encima... después, un croissant de chocolate y almendra (de esos que Afrodita acostumbra comer en Le Patissiere) y la risa inunda a estas mujeres quienes lasivamente se lamen los dedos... Ahí desperté.
Claaaaaaaaaro que es un sueño erótico! Creo que es uno de los sueños más eróticos de mi vida, se lo atribuyo en buena medida a la visión clara del Eclair como símbolo fálico... :$ Además de descubrir que lo que tenía era antojo de comer croissant de chocolate y almendra, también me di cuenta que lo que quería era lamerme los dedos de placer... o vertir un poco de miel en la espalda de alguien para después disfrutarla lentamente. Sí, obvio que después quedamos todos enmelocotados, pero tranquilos: eso se soluciona con una ducha.
Allende dice: La miel tibia sobre el cuerpo se presta para muchos juegos eróticos. Cleopatra preparaba una mezcla de miel y almedras pulverizadas para embellecer su piel. Julio César y Marco Antonio engordaron a su lado, no sólo porque abandonaron la vida ruda de los cuarteles por los lánguidos placeres de la corte egipcia, sino porque se aficionaron a lamer el postre de la copa íntima de esa reina seductora.
Si usted es Cleopatra, inténtelo... A mi me hace falta un Julio César, por lo que me conformo con torta de manzana con su respectivo recubrimiento de miel (sírvase bien caliente).
15:07 | | 2 Comments
Limón y Chocolate

Esta en la cama, saturada por el sabor salado de sus dedos, agitada después de tocarse. Cuerpo insatisfecho por tres segundos pero a la larga, totalmente insatisfecha.
Prende una vela para que el aroma de las frutas se propague, soñando en el principe azul que vendrá a colocar el confite, el durazno almibarado en la boca y después le lamerá cada gota de almibar del cuerpo.
Principe azul? Imposible. Con sus años de experiencia sabe que lo que existen son criaturas a las que ella o la sociedad le hallarán algún defecto...
Ese principe estará encerrado en un cuerpo que recien ha salido de la pubertad, cabello crespo y ojos marrones, que podrá recitar poemas al oído, y que su olor le transportó a lo suave del salmón con crema, y al mismo tiempo a salsa de pimienta. Inteligente, pero verde como un limón al que no se le puede sacar el jugo.
Podrá estar bajo el sol cálido de Madrás, ese que broncea la piel de aquel, hasta volverla chocolate, y que su risa e ingenuidad le derriten, pero como el mismo chocolate, parece salido de lo recondito del cacao, y es demasiado dulce para una boca que prefiere lo amargo.
Se pregunta, a que sabrá su propia carne? Encontrará alguien que no sea un niño? Que no sea como el mango biche o el café sin tostar? Alguien que se atreva a probar sus rojos labios, su piel artificialmente dorada por el color de las cobijas, los montes nevados colmados por fresas...
Todo eso tiene para ofrecer. Pero no tiene a quien.
22:02 | | 5 Comments
Cuentos, Recetas y Otros Afrodisíacos
Los que me conocen, saben que adoro la buena mesa, y que parte de mi figura rolliza se debe a que simplemente me encanta probar todo lo que pasa al frente tiene delicioso aroma y buen aspecto... aunque no es lo único que define a un excelente plato.
Igual, los que me conocen, no saben (o creo que intuyen) que soy una mujer sensual por naturaleza. Y que como creo que somos espíritu, alma y cuerpo, también creo que los tres merecen toda la atención del mundo. El sexo cubre las tres, al igual que la comida.
Me le he robado la idea a Isabel Allende, quien me deleitó en su libro Afrodita, el cual estoy leyendo por segunda vez... admito que con la esperanza de encontrar un amante, al cual cocinarle y prácticar lo que ella promulga... pero no voy a eso.
Este espacio es para escritos eróticos con sabor... Es un experimento, un poco personal, de sacar aquello que escribo como los japoneses: en mi libro de almohada, y volverlo un poco más público. Espero también contagiar a otros... y que este espacio no se llene solo de las mías: deben existir otros sabores, otras sazones, otras letras y otros cuerpos, que evidentemente no conozco. Así que si a alguien le termina gustando, pues me escribe y lo colocamos a la luz del fuego para que se dore...
PD: Tocó cambiarlo... engorroso, pero no a la mala ortografía! Así sea en inglés!
16:02 | | 1 Comments